El senyor Ramón, era un violador

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Ayer, con unas amigas, hablabamos de crianza, de cuentos, villancicos y nanas cuando recordé, un tema que tenia pendiente desde hacia mucho.

¿Que pasa con las letras de las canciones “tradicionales” que les cantamos a los peques? Como padre, me he visto cantando canciones y al analizar la letra digo… osti tu, que chunga!

Ayer todo empezó por la tradición del CagaTió, un tronco al que alimentas para luego pegarle una paliza con un palo para que te cage regalos en navidad. Todo SUPER PEDAGOGICO. A parte de lo escatológico del tema.Pero recordé una canción de mi infancia y que un grupo como Reggae per Xics canta para niños:

El senyor Ramon 
enganya a les criades 
i a les que no ho són 
també moltes vegades. 
Les pobres criades 
quan se’n van al llit, 
tururut, tururut, 
qui gemega ja ha rebut.

Vamos, traducido y simplificado, el tal señor Ramón, es un violador que engaña a las criadas y cuando van a la cama, las fuerza.

Pero no es la única canción, otras tan inocentes como:

El gall i la gallina,
estan en el balcó,
la gallina està dormida
i el gall li fa un petó.
Dolent, dolent, i que dirà la gent?
Que diguin el que vulguin,
que jo ja estic content.

No es una violación, pero es forzar tiene telita. Justifica un acto sexual no consentido diciendo que da igual, yo ya estoy contento.

En fin, ejemplos hay muchos. Pero anoche salieron estos 2 que los tenía en mente desde hace tiempo.

¿Conocéis más casos?

Carta de un hombre a Pérez Reverte 

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Después de leer el artículo de Pérez Reverte y la respuesta de una señora cualquiera de @Barbijaputa, me he quedado con las ganas,  de expresar,  sobre todo,  que no todos los hombres pensamos como Pérez Reverte. 

Que algunos,  comprendemos la losa del machismo para ofendernos por un comentario y publicarlo a los cuatro vientos humillando desde su atalaya machista. 

Intentaré  explicarme.  Si,  usted,  Pérez Reverte,  es un machista. Quizás no por ceder el paso a todo el mundo,  sino por escribir ciertos artículos donde habla entre otras cosas de disparar a las mujeres que usen tacones sin saber andar con ellos. Como si tuvieran elección. 

Y no,  no me sirve la excusa de la edad. Si,  asumo que recibió una educación machista,  como todos. Pero hay algunos,  que no hacemos alarde de la superioridad  que nos otorga la sociedad por nuestros geniales. Una pregunta, ¿ a partir de que edad se puede ser machista y excusarse en la edad? 

Si usted no es capaz de ver el machismo en esta sociedad como deduzco de sus artículos,  entonces es que esa señora anónima,  acertó con usted. ¿Se ha planteado la posibilidad  que esa señora le reconociera y hubiera leído sus artículos? Quizás entendió mal sus palabras y no le dijo,  “eso es machista” ,  sino,  “usted es un machista” . 

Yo,  como hombre que soy y consciente de la losa que el machismo carga sobre nuestra sociedad,  si alguien me llama machista,  me miro,  y analizó mi comportamiento. Seguramente acertará. No se me ocurriría escribir un artículo uno faltón donde llamo inculta a una señora y dudo de su feminidad por ese comentario. 

Analice un dia cualquiera suyo de su vida,  y dígame si no hay pequeños comportamientos machistas en su conducta. Yo lo hago.  Y me asusto a menudo. Y si tan gentil caballero es,  intente ser más educado y no falte al respeto de esa señora anónima. Usted con sus palabras e insultos,  da alas a muchos machitos ibéricos,  que al leerle  se creen con una superioridad moral alarmante. 

Y si no encuentra preocupante vivir en una sociedad machista como la nuestra,  dígaselo a las madres y padres de esas mujeres que mueren en nuestro país asesinadas por sus parejas.

Sostenibilidad humana

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Este sabado, dentro de la celebración del aniversario de La Burxa ( 18 añicos y 200 numeros que se dicen pronto), hubo una mesa redonda con varios medios. Entre ellos, el Masala de Ciutat Vella y la Directa. Ambos, destacaron un concepto que aunque conocia, no le ponia nombre.

Cuando se hablaba de sostenibilidad económica de los distintos proyectos, enfatizaron en la necesidad de la sostenibilidad humana. Del como convertir un proyecto comunicativo, en algo sostenible humanamente. Enfatizando en el cuidado de sus integrantes.

Ese concepto, que a veces, en muchos proyectos no se cuida ni se tiene en cuenta. Siempre miramos la cartera, pero muchas veces nos olvidamos de mirar a las compas que tenemos alrededor. Los cuidados son y deben ser prioritarios. Sin cuidados, sin estar bien, no se puede comunicar nada.

Y esto sirve no solo para proyectos comunicativos como La Burxa, Masala, Pesol Negre, FotoMovimiento, La Directa o Critic ( presentes en la mesa), sino para todo proyecto que quieras tirar para adelante.

No podemos criticar el látigo del empresaurus y luego en nuestros proyectos quemar al personal, explotar nuestra vida social para cambiar un mundo que no nos gusta. Sin predicar con el ejemplo, no hay cambio que valga.

Una gran mesa redonda donde salieron conceptos muy interesantes y puse cara a gente muy muy potente.

Ayer al volver al sur, me encontré con las compas de otro proyecto sureño, donde precisamente, estubimos todo el dia cuidando (o por lo menos intentandolo) esa sostenibilidad humana tan necesaria en estos tiempos. Es fácil hacer numeros y mantener la economia de un proyecto, pero que dificil es esta otra sostenibilidad a la que no nos tiene acostumbrados este capitalismo boraz de mierda.

Disney, no gracias.

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Muchos ya conocéis mi adversión por Disney y sus películas machistas y racistas. Hay varios ejemplos, desde los cuentos de princesitas a el Rey Leon o Aladín.

Pero ahora descubro que en el Canal Disney hacen propaganda anti software libre, vamos adoctrinando desde la infancia.

 

Ahora hasta intentan lavar su imagen con Pixar y su pelicula Brave, o emitiendo el Principito en Disney Chanel… pero seguro que lo desvirtuan todo… tendré que verlo para horrorizarme un poco mas.

Qué día del padre

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por José Ángel Lozoya Gómez
Miembro del Foro y de la Red de Hombres por la Igualdad

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y aunque ahora sé que las imágenes se trucan, lo cierto es que crecí con las de Saturno devorando a sus hijos, Abraham dispuesto a sacrificar a Isaac, Jesús preguntando a su padre por qué lo había abandonado, Guzmán el Bueno arrojando su daga para que mataran a su hijo en el cerco de Tarifa, o el General Moscardó que prefirió salvar el Alcázar. Para acabar de confundirme San José, el único padre aceptable de mi etapa como monaguillo resulta que lo era putativo.

Ya no soy un niño y conozco muchas formas de llegar a ser padres, la mayoría de ellas poco meritorias, y solo una de hacer de padre: cansada, complicada, a tiempo completo, pero con momentos tan gratificantes que compensan con creces los sinsabores. La paternidad puede ser, para la mayoría de los hombres, la mejor oportunidad de aprender a expresar sus sentimientos y a ponerse en el lugar de sus menores, y cada cual puede ser el mejor ejemplo de cómo es un hombre igualitario en sus relaciones con su pareja y con el resto de la sociedad.

Los padres proporcionan el primer modelo de lo que significa la masculinidad, de cómo expresar los sentimientos y de cómo no hacerlo. También de cómo comportarse con las mujeres. La forma y el grado en que se corresponsabilizan con la gestión y la ejecución de las tareas domésticas o la crianza de los hijos e hijas vale más que todos los discursos.

No creo en la efemérides que nos marcan los grandes almacenes, ni en los amores sobrevenidos de padres separados que no ejercieron como tales mientras vivieron en pareja. Tal vez porque nunca he oído de ningún hombre que fuera a pedirle la custodia compartida a ninguna prostituta con la que supiera o sospechara que haber tenido descendencia.

Abraham, capullo, Isaac no es hijo tuyo.