El senyor Ramón, era un violador

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Ayer, con unas amigas, hablabamos de crianza, de cuentos, villancicos y nanas cuando recordé, un tema que tenia pendiente desde hacia mucho.

¿Que pasa con las letras de las canciones “tradicionales” que les cantamos a los peques? Como padre, me he visto cantando canciones y al analizar la letra digo… osti tu, que chunga!

Ayer todo empezó por la tradición del CagaTió, un tronco al que alimentas para luego pegarle una paliza con un palo para que te cage regalos en navidad. Todo SUPER PEDAGOGICO. A parte de lo escatológico del tema.Pero recordé una canción de mi infancia y que un grupo como Reggae per Xics canta para niños:

El senyor Ramon 
enganya a les criades 
i a les que no ho són 
també moltes vegades. 
Les pobres criades 
quan se’n van al llit, 
tururut, tururut, 
qui gemega ja ha rebut.

Vamos, traducido y simplificado, el tal señor Ramón, es un violador que engaña a las criadas y cuando van a la cama, las fuerza.

Pero no es la única canción, otras tan inocentes como:

El gall i la gallina,
estan en el balcó,
la gallina està dormida
i el gall li fa un petó.
Dolent, dolent, i que dirà la gent?
Que diguin el que vulguin,
que jo ja estic content.

No es una violación, pero es forzar tiene telita. Justifica un acto sexual no consentido diciendo que da igual, yo ya estoy contento.

En fin, ejemplos hay muchos. Pero anoche salieron estos 2 que los tenía en mente desde hace tiempo.

¿Conocéis más casos?

Paternidad y curro

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Hoy,  a mi pareja le tocaba trabajar,  así que me quedaba solo por la mañana con los dos.  Algo habitual,  pero ha saltado una emergencia en mi trabajo.

Me ha tocado ir a la oficina y me he ido con los dos peques.

Al final en 1 hora ha quedado resuelto,  mientras estos dos explotaban a fondo las oficinas.  Posits,  rotuladores,  libretas,  pizarras de reuniones…

Pa compensarlos,  he decidido irme al parque Maria Luisa. No hay cosa q les guste más que ver los patos en el lago.

Días como hoy hacen que parezca fácil compaginar crianza y curro,  pero la realidad no suele ser esta.

La realidad es que cuesta tener horarios compatibles con los peques.  Que cuesta no tener que tirar de guardería o canguros.  No para irte una noche al teatro con tu pareja,  sino para poder compatibilizar horarios de trabajo.

Y tengo que decir que tengo suerte.  Mi empresa me ha respetado mis horarios.  Pero no siempre tenemos esa suerte los que hemos decidido criar a nuestros peques. Aunque eso no me quita mañanas como estas o conexiones ssh desde el móvil en el parque.